Érase una vez, tocados de invierno. Parte 3


Otro “encuentro” invernal.

Y mi enorme lobo negro se transformó en un pequeño cachorro que cazó a un cazador de pelo plateado, barba poblada y mirada limpia.

No dudé en envolvernos bajo el terciopelo rojo y mi fortaleza de roble. Aunque los robles suelen ser de hoja perenne, hay variedades de hoja caduca tardía. No es lo habitual, pero así me gustan las cosas, excepcionales, misteriosas e intensas… Las hojas fueron desprendiéndose de mis tocados, de mis ramas, cayendo muy poquito a poco. La desnudez por la pérdida, lejos de sonrojarme me provoca un sentimiento liberador. Al atardecer ya nos había capturado la magia. Dos espíritus unidos y tocados por un sentimiento puro…

 

 

Vestuario: Paz Guillén

Peluquería y Estética: C A P R I

Modelos: Leyre Apellaniz/ Jose Puga

Fotografía: Javier Lozano/Manolo Cazorla (Visual Bodas)

Ramos: Lales Martinez

Tocados: Amadamadrina

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